Mercado laboral

Desempleo joven en el interior: qué dicen los datos del INE

Las cifras de empleo para menores de 30 en el litoral uruguayo revelan una brecha estructural que los titulares nacionales no capturan.

Jóvenes uruguayos esperando frente a una oficina de empleo en una ciudad del interior

Cuando el INE publica la tasa de desempleo nacional — que al cierre del primer semestre de 2024 se situó en torno al 7,8 % — la cifra tiende a interpretarse como representativa de todo el territorio. No lo es. Las encuestas continuas de hogares muestran que en departamentos como Soriano, Río Negro y Paysandú, la tasa de desempleo para la franja de 18 a 29 años supera el 15 %, más del doble del promedio nacional para ese grupo etario.

Las causas no son misteriosas: el mercado laboral del litoral oeste está concentrado en sectores agropecuario, forestal y agroindustrial, que demandan perfiles técnicos específicos y ofrecen pocos puestos formales de entrada para jóvenes sin experiencia. El sector servicios — que en Montevideo absorbe buena parte del primer empleo — tiene una presencia mucho más delgada en ciudades de 30.000 a 80.000 habitantes. A esto se suma la escasez de formación técnica terciaria fuera de la capital departamental.

El resultado es una dinámica de emigración temprana: jóvenes de entre 20 y 25 años que se trasladan a Montevideo o a ciudades del litoral argentino en busca de opciones laborales. Ese flujo debilita la base demográfica local y pospone la formación de hogares propios en la región. Las políticas de empleo juvenil diseñadas a escala nacional raramente contemplan estas especificidades geográficas, lo que reduce su eficacia en los departamentos donde el problema es más agudo.